No hace ruido, no rompe vidrios y no sale en las noticias. El robo hormiga son pequeñas pérdidas que se repiten: mercadería que falta, cajas que no cierran, insumos que desaparecen. Puede venir de afuera o de adentro y, sumado, puede afectar seriamente a un comercio.
Dónde suele ocurrir
- En el salón, en sectores con poca visibilidad.
- En los probadores.
- En la caja.
- En el depósito y en la recepción de mercadería.
Señales para prestar atención
- Diferencias de stock que se repiten.
- Faltantes en los mismos productos o sectores.
- Diferencias de caja en determinados turnos.
- Envoltorios o etiquetas descartados en lugares poco habituales.
Qué funciona
- Distribución del local: menos puntos ciegos y los productos sensibles a la vista.
- Cámaras bien ubicadas y alguien que las mire: grabar no alcanza si nadie revisa.
- Procedimientos claros: recepción de mercadería, controles de caja y cierre.
- Presencia entrenada: personal que observa y actúa dentro del marco legal.
Una cámara no es seguridad si nadie la mira.
El primer paso es medir dónde se producen las pérdidas. Un análisis de riesgo ayuda a ordenar las prioridades.
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